¡Hola! ¿Cómo los está tratando enero? A mí me está matando el calor, es un milagro que mis neuronas aún no se hayan derretido por completo.
Vieron que en este mes solemos ponernos un montón de metas para el año a estrenar y, dependiendo, de nuestra constancia y suerte, las cumplimos. Pues, yo suelo trazarme metas muy variadas, desde las relacionadas a mis estudios, trabajo a más personales y de mis proyectos. Entre ellas entran mis metas que suelo llamar de “frikeo”. Allí está, por ejemplo, el challenge de Goodreads; y, como ese, me trazo metas de cuántas pelis o series quiero ver y así. Todas ellas las llevo registradas en mi bullet journal (ya les traeré algunos posts sobre él).
Este año, en mi challenge de Goodreads, me planteé leer 30 libros; cinco más que el año pasado. Y me sumé leerme al menos 12 historias de Wattpad (parecen pocas, pero son más de que las que leí el año pasado). También me propuse ver unas 53 películas, es decir, una por semana, y verme 12 temporadas de alguna serie o dorama, o sea, una por mes.
Pero, ¿cómo voy a lograr esto? Pues, acá entra mi rutina de “frikeo”, algo así como una rutina de ocio. Sí, sé lo que están pensando. Las palabras “rutina” y “ocio” no deberían ir juntas. Pero yo soy una persona que necesita una rutina para poder hacer la mayor cantidad de cosas en un día y, probando este método el año pasado, pude saldar muchas ficciones pendientes que tenía. Por supuesto, es una rutina bastante flexible y, cuando realmente no tengo ganas de cumplir algunas cosas, no lo hago. La utilizo más que nada para administrar mis tiempos libres y sacarle mayor provecho.
Ahora les cuento un poquito cómo es...






