¡Hola, lunáticos! Hoy les traigo el Wrap up de junio y julio… ¿Por qué están juntos? Bueno, la cosa es que en junio solo había leído un libro, así decidí juntar los dos meses, pero, para cuando me di cuenta, descubrí que en julio había leído tres libros, cuatro comics y había empezadotres historias en Wattpad. Cosas inexplicables que le pasan a los lectores.
Así que, sin más preámbulos porque al final son unas cuantas lecturas, vamos con ellas.
El único libro que leía en junio o, mejor dicho, escuché, fue este clasicazo. Y lo amé por el simple hecho de que me es imposible tener otro sentimiento hacia las obras d Jane Austen.
Amé a Elinor y, aunque me desesperaba a veces, también le agarré mucho cariño a Mariane. Me encantó el contraste entre las personalidades de ambas hermanas. Pero, sin dudas, mi personaje favorito sigue siendo el General porque es un cinnamon roll. También adoré a Edward con su torpeza.
Me gustó el ritmo de la historia y todo ese ambiente de chismes ingleses y secretos escandalosos. Además, hay que admitir que tiene unos plot twist tremendos.
El tren que nunca llegó – Mateo Massucco | ⭐⭐⭐
El tren que nunca llegó fue un libro raro. Mientras lo leía, sentía que estaba leyendo el guion de una peli y como peli sería tremenda: un webstern con una tragedia de tren, personajes intentando sobrevivir a toda costa en una montaña nevada, negocios ilegales, alianzas y traiciones. Tiene de todo.
Pero como libro sentí se me hizo difícil de leer. En especial por el constante cambio de narradores, los que de por sí son muchos, y la narración salta de uno a otro sin previo aviso. Por lo que en muchas ocasiones me encontré volviendo algunos renglones atrás para ver quién narraba (para colmo hay como tres personajes con nombres parecidos).
Rojo, blanco y sangre azul – Casey McQuiston | ⭐⭐⭐⭐ | Reseña
Ustedes ya me conocen y saben cuánto amo el trope de “enemies to lovers”, así que tenía que leerme esta novela que se ha convertido en referente de ese tropo. En RBSA, Alex, el hijo de la presidenta de EEUU, y Henry, el príncipe de Inglaterra, se odian desde hace años, pero, tras protagonizar el papelón del siglo, se ven obligados a fingir ser amigos y pasar tiempos juntos y… Ustedes ya saben cómo terminan estas cosas.
Me resultó un libro sumamente ligero, horny, divertido y con un optimismo que rallaba la cursilería. Eso sí, amor eterno a Henry, mi sol.




















